Lo reconozco, soy culpable de estar loco por las motos. Sí, los coches también me encantan, y mucho, pero es que las motos me pierden. Siempre me han gustado mucho: de pequeño tuve una Honda NSR con un motorcillo eléctrico (y los respectivos ruedines a los lados...) y en mi carta a los Reyes Magos pedía una moto "de verdad". Ahora unos años después, la cosa no ha cambiado mucho: en cuanto escucho una levanto la cabeza y la sigo con la mirada, reconociendo (generalmente) el modelo al instante; me paro a verlas cuando están en la calle, buscando al dueño por si la va a encender y la puedo escuchar; y, por supuesto, hago tantos kilómetros con la mía como puedo.
Lamentablemente, aquí no tengo moto y sólo puedo desquitarme cuando vuelvo a casa... Y eso no es muy a menudo. Para más inri, parece que a los alemanes se les salga el dinero por las orejas y no es extraño ver máquinas de gran cilindrada completamente customizadas. Un tubo de escape cambiado ya me parece poca cosa en comparación con lo que hay por aquí. ¡Qué envidia!
Lamentablemente, aquí no tengo moto y sólo puedo desquitarme cuando vuelvo a casa... Y eso no es muy a menudo. Para más inri, parece que a los alemanes se les salga el dinero por las orejas y no es extraño ver máquinas de gran cilindrada completamente customizadas. Un tubo de escape cambiado ya me parece poca cosa en comparación con lo que hay por aquí. ¡Qué envidia!
Pero bueno, completando el refrán que ponía en el título: Si Mahoma no va a la montaña, patada en los cojones... Estooo... la montaña va a Mahoma. Y es que me faltó el tiempo para enterarme de qué posibilidades había de alquilar motos aquí, dejando a la vista un nuevo problema, el dinero: entre 119 y 149€ por día en cadenas o tiendas pequeñas de alquiler de vehículos.
Me acordé finalmente de que hace no mucho que la BMW S1000RR, una moto que me apetecía probar. Así que decidí que, si había gastar dinero, por lo menos hacerlo en algo que de verdad lo mereciera. Tras buscar en internet con mi compañero de piso, localizamos la tienda en mi ciudad y su teléfono. Pero vimos algo aún más interesante: "Probefahrt/Test rides". Tras marcar rápidamente el número y hablar apenas un minuto, nos confirman que se pueden hacer pruebas de la moto.
Tras hablarlo con mi compañero, decidimos esperar a que hiciera mejor tiempo (esto fue en febrero); sin embargo, y sin consultarme antes, llamó por su cuenta hace poco y reservó la moto. Y digo que lo hizo por su cuenta porque el no tiene carné de moto ni se había montado jamás en una... Además, antes de hacer cualquier tipo de reserva, quería asegurarme de que podíamos alquilar algún mono de cuero o cordura.
Finalmente, y dos días antes de coger la moto, descubrimos una tienda donde podíamos alquilar el equipo, así que no nos lo pensamos mucho. Tras pagar 15€ por todo (pantalón, chaqueta, guantes, botas y casco), nos dirigimos al concesionario unos 10 minutos antes de la hora para la que habíamos hecho la reserva (estamos en Alemania y hay que ser muy puntual), hablamos con el comercial, nos cambiamos y recogimos las llaves mientras nos explicaba un poco la moto y pedía que no fuéramos a la autobahn a ponernos a 300 Km/h, ya que la anterior persona lo había hecho y había dejado la rueda algo tocada... Tampoco pensaba hacerlo porque iba con mi compañero, que nunca antes se había montado en moto, y porque esas cosas hay que hacerlas en solitario.
Aún así, disfrutamos mucho del paseíto. Hay que añadir, además, que tuvimos suerte con el día e hizo sol y algo de calor. A continuación algunas fotos del momento:
Me acordé finalmente de que hace no mucho que la BMW S1000RR, una moto que me apetecía probar. Así que decidí que, si había gastar dinero, por lo menos hacerlo en algo que de verdad lo mereciera. Tras buscar en internet con mi compañero de piso, localizamos la tienda en mi ciudad y su teléfono. Pero vimos algo aún más interesante: "Probefahrt/Test rides". Tras marcar rápidamente el número y hablar apenas un minuto, nos confirman que se pueden hacer pruebas de la moto.
Tras hablarlo con mi compañero, decidimos esperar a que hiciera mejor tiempo (esto fue en febrero); sin embargo, y sin consultarme antes, llamó por su cuenta hace poco y reservó la moto. Y digo que lo hizo por su cuenta porque el no tiene carné de moto ni se había montado jamás en una... Además, antes de hacer cualquier tipo de reserva, quería asegurarme de que podíamos alquilar algún mono de cuero o cordura.
Finalmente, y dos días antes de coger la moto, descubrimos una tienda donde podíamos alquilar el equipo, así que no nos lo pensamos mucho. Tras pagar 15€ por todo (pantalón, chaqueta, guantes, botas y casco), nos dirigimos al concesionario unos 10 minutos antes de la hora para la que habíamos hecho la reserva (estamos en Alemania y hay que ser muy puntual), hablamos con el comercial, nos cambiamos y recogimos las llaves mientras nos explicaba un poco la moto y pedía que no fuéramos a la autobahn a ponernos a 300 Km/h, ya que la anterior persona lo había hecho y había dejado la rueda algo tocada... Tampoco pensaba hacerlo porque iba con mi compañero, que nunca antes se había montado en moto, y porque esas cosas hay que hacerlas en solitario.
Aún así, disfrutamos mucho del paseíto. Hay que añadir, además, que tuvimos suerte con el día e hizo sol y algo de calor. A continuación algunas fotos del momento:





