domingo, 18 de abril de 2010

Repartiendo alegría

Hace una semanas se nos ocurrió ir a una perrera (más exactamente sería una casa de protección de animales) a sacar perros a pasear. Un amigo nos había dicho que era posible y no quisimos dejar pasar la oportunidad.

El sitio está algo apartado, casi en la otra punta de la ciudad, pero tengo clarísimo que en cuanto podamos repetiremos la experiencia. Fue, sencillamente, genial.

Este que veis en la foto superior se llama Rex. Todo un artista en lo que a posar se refiere que comparte jaula con un precioso pastor alemán:


Pero sin duda alguna, quien hizo que se me dibujara la mayor sonrisa, quizá porque en España tenemos un cocker, fue Aik:

Después de una hora que se pasó volando, la perrera tenía que cerrar y tuvimos que llevarlos de vuelta. Naturalmente, fue todo gratuito: sólo tuvimos que dar nuestro carné para como "fianza" y recogerlo a la vuelta; sin embargo, no pudimos evitar dejar algunas monedas en el cajón de donaciones para contribuir también en ese aspecto.

No termino de entender por qué hay gente que los abandona o, pero aún, los maltrata. Y aunque en este caso concreto se trata de perros, hablo también de los animales en general. Jamás he visto una pizca de malicia en sus ojos o algo que justifique lo que hacen.

En cualquier caso, y mientras me sea posible, seguiré acudiendo a echar una mano cada vez que pueda. No sé quién hizo más feliz a quién durante aquella hora.

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