jueves, 6 de mayo de 2010

Sobre los derechos de autor

Empezaba el blog con un post sobre las descargas. Esta semana, la actividad que nos proponen es la de leer una serie de textos y comentar nuestra impresiones, algo que está muy relacionado con el entrada que menciono. Estos documentos los podéis encontrar aquí, junto al enunciado del ejercicio.

El segundo de ellos, de Ismael Peña López, trata sobre, entre otras cosas, la diferencia entre "contenido" y "continente" (o contenedor, habría dicho yo). Esto me recordó una experiencia de un compañero que quisiera compartir con vosotros. Os pongo en situación:
Consigues ahorrar y comprarte una consola junto a un juego nuevo que te gusta mucho y que piensas disfrutar todo lo posible. Dejando de lado lo que hayas pagado por el aparato, si hablamos de las plataformas más recientes, lo más seguro es que hayas invertido cerca de 60€ en el juego. Ahora bien, después de un par de días, vas a jugar y resulta que la consola, por alguna razón, raya el DVD e impide que pueda reproducirse de nuevo.
¿Qué haces si quieres seguir jugando? Si vas a la tienda, descubrirás que lo que compraste no fue un juego, sino un DVD, el continente. Si el DVD se rompe, tendrás que comprar uno nuevo. Si hubiéramos comprado el juego, ¿no deberíamos tener derecho a obtenerlo de nuevo si su suporte se dañara o extraviara?

Afortunadamente, cada vez aparecen más productos de este tipo que se obtienen descargándolos, una vez pagados, y que nos permiten re-descargarlos a nuestra cuenta si hace falta. Por ejemplo, y si no me equivoco, si compras una aplicación en iTunes y formateas tu ordenador, donde la tenías guardada, podrás obtenerla de nuevo con tu cuenta sin tener que volver a pagarla.

Pero, dejando esto un poco de lado, volvamos al tema de las licencias y los derechos de autor. Los diversos documentos mencionan varias veces "copyright" y "creative commons", pero al final se vuelve siempre a lo mismo: los derechos que tiene el autor sobre su obra. Es indiscutible que, si es suya, tiene que poder decidir qué ocurre con ella, y es por ello que se utiliza una licencia u otra. El debate aparece cuando nosotros creamos copias de estas obras. La gran mayoría las hacemos para uso privado: descargas música para escucharla, una película que viste hace tiempo y te gustó, etc... Esto, tal y como comenta David Bravo en el capítulo diez de "Copia este libro" (por cierto, bajo licencia Creative Commons y que podéis encontrar aquí), es perfectamente legal, pues tenemos un "derecho a copia privada" que se define como aquélla que es "para uso privado y sin objeto de utilización colectiva o lucrativa", siempre que sea de algo público. Como comentaba en el otro post, citando a Miguel una vez más, el siguiente paso es plantearse si estamos haciendo uso o abusando. Reconocer lo que otros han hecho está en nuestra mano.

En el libro, David también explica algo que me ha dejado blanco: la facilidad con la que grandes compañías reinventan la ley a su antojo y añaden una cláusula adicional que versa "que el copista sea el usuario legítimo de la obra". Lo peor no es que no se cierto, ¡sino que la gran mayoría de nosotros no nos daríamos cuenta y nos lo creeríamos!

Y respecto al derecho de explotación, lo que no está bien, y supongo que me daréis la razón, es que alguien se aproveche de lo que ha hecho otra persona, sin consentimiento de ésta, y "saque tajada". Si desarrollo algo, decido cómo quiero difundirlo y elijo una licencia. Ésta debe respetarse, pues para algo soy el autor y he decidido qué hacer con lo que he producido. En el momento que alguien se beneficia a costa de no atenerse a ella, está incurriendo en un delito.

Pero, y aunque "el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento", otro paso muy importante a dar es el de la educación. En muchos aspectos hay que cambiar la mentalidad si queremos que la cosa se estabilice y sea justa.

¿Habéis hecho algo que hayáis liberado bajo alguna licencia? ¿Habéis tenido algún problema relacionado con el tema?

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